Mi agradecimiento en el final de este año
¿Sabes? No puedes con el pensamiento cambiar tu vida, la acción será el artífice de tu nueva manera de mirar el mundo; pensar es sublime condición, la acción . . . , la acción es reflejo de tu decisión.
¿Sabes? No puedes con el pensamiento cambiar tu vida, la acción será el artífice de tu nueva manera de mirar el mundo; pensar es sublime condición, la acción . . . , la acción es reflejo de tu decisión.
Por Johnny Fernández Rojas
Periodista y gestor cultural
En ocasiones de cumplir una gestión, generalmente, en ámbitos públicos y privados, se suelen hacer evaluaciones y valoraciones de las acciones emprendidas.
Los medios masivos, casi con habitual práctica, ensayan e inclusive identifican personajes y hechos, que caracterizarían a la precedente gestión. Estos en algunos casos, generan cuestionamientos; y en otros, son acreedores a calificativos de evidente reconocimiento.
Son
doce. En poco más las 12 pasado meridional con 12 minutos y... 12 segundos,
para ser exacto, hoy, 12 de diciembre del año 2000 + 2 * 12. Recuerdo aquel 21
de septiembre, del año 2012, o sea, el 21, un doce al revés, a la vez, sumados
los números 21/09, (2 +1 + 0 + 9) resulta un 12. Números extrañamente cabalísticos
que no pasan de largo por mi caminar en este preciso momento.
Son doce, dije al inicio de esta retrospección. Doce años pasaron desde que se publicó mi primer libro, aquel que me convirtió en escritor novel, desde ese momento me apasioné por las letras bolivianas. Al inicio no esperaba publicar más de dos libros, de ellos, el principal, aquel que narrara mi propia historia, libro cuyas páginas queden grabadas las batallas que me tocó sobrellevar desde días de mi nacimiento. Es impresionante, ahora no solo será un libro con aquel propósito, más bien tres, una trilogía inesperada narrando mis batallas ganadas, además de otras situaciones adversas superadas.