Inesperadas sorpresas
Van y vienen sin premuras, sin atavíos
estos que en mí perduraron desde cuando descubrí que mi misión sería aquella,
la de inculcar mensajes de esperanza y superación, historias de motivación
plena en diferentes ámbitos de vida del ser humano.
Muy bien recuerdo de aquellos años cuando me trazaba publicar solo dos obras literarias, una que venía escribiendo todavía cuando me encontraba en aulas de un colegio, no olvido aquella etapa con el manuscrito en mano, momentos desagradables, también de elogio, claro. Eso ya es otra historia.



