Los muertos no duelen si no sirven
Por Wilmer
Machaca
El día
de ayer se confirmaron cuatro muertes: tres policías y un campesino. No se
trata solo de cifras, sino de hechos que vuelven a situar al país en una
espiral de violencia que se repite con demasiada frecuencia. En este contexto,
resulta inevitable recordar una frase cruda del exministro Juan Ramón de la
Quintana: “El rito del bloqueo se alimenta de la sangre de los enfrentamientos.
Así se tumba a un gobierno.”
Más allá de su tono escalofriante, esa frase revela una lógica instalada en nuestra historia reciente.




