Impredecibilidad e imprevisibilidad marcaron la institucionalidad en la ciudad de El Alto
Johnny Fernández Rojas
Periodista e historiador alteño
Hace exactamente 40 años, el 6 de marzo de 1985, la Ciudad de El Alto, se
incorporó jurídica y legalmente al escenario boliviano.
Al principio, anodina y sin mayor repercusión en el quehacer regional, y mucho menos en el nacional. Su población, rozaba el 15% de los que cuenta en la actualidad, y aún no asumía, el nuevo rol que le correspondiera desempeñar. Cuatro meses de ese su nacimiento formal, ya acudió a las ánforas para nominar constitucionalmente, a sus primeras autoridades municipales, y después de otros 4, ellas iniciarían plenamente sus funciones que la ley les franqueaba.